Cochamo. El Yosemite Sudamericano.
El 26 de Febrero llegué a Pto. Montt proveniente de Pto. Natales. Atrás quedaba la Patagonia Argentina y un largo viaje en barco atravesando el océano desde los fiordos del Pacífico hasta la isla de Chiloe. Nada más llegar a destino empecé a encontrarme realmente mal, una especie de gripe o anginas que me duró unos cuantos días. Debido a mi estado febril no pude irme de esta horrible ciudad plagada de centros comerciales, comida basura y consumo por todos lados hasta pasados dos días. Para más INRI, fui ferozmente atacado por una banda de latinkings pulgosos en la pensión en la que me alojaba. La señora se empeñaba en decir que era cosa mía, que las traería del barco... jajaj. En fin, poco me costo dejar la ciudad cuando reuní las fuerzas suficientes.
El destino era realmente intrigante, Cochamó. Conocí este fantástico lugar gracias a la página web de uno de sus máximos admiradores y más fanáticos y entregados escaladores, Daniel (www.danzaenpiedra.com). El problema era que venía con más de un mes de retraso, la temporada suele ser en Febrero, y además sólo. Bueno, era uno de mis más anhelados destinos así que no me iba a echar atrás por tan efímeros detalles ¿no?. El caso es que al final llegué a Cochamó (pueblo) pero seguía encontrándome débil para poder hacer toda la caminata hasta llegar al refugio así que decidí hospedarme un día más. Al día siguiente con más fuerzas y la ayuda de un gaucho y sus caballos me dispuse a realizar el tramo final del viaje y adentrarme en el valle de Cochamó...
El viaje duro algo mas de 5 horas pero fue perfecto. Este lugar se caracteriza por la gran cantidad de lluvia y en cambio yo llegaba en un fabuloso día de sol sin una mota blanca en el cielo. El camino era alucinante. El valle de Cochamó se extiende hasta el paso del león, uno de los pasos naturales entre Chile y Argentina. Por ello, ha sido recorrido durante décadas por los campesinos y gauchos de la zona, moviendo ganado y porteando comida. El continuo paso de los animales y el grado de lluvia a horadado enormes canales entre el barro anchos para el justo paso de un caballo y con alturas muy a menudo superiores a dos metros. En este ambiente selvático y lleno de barro íbamos avanzando poco a poco y yo, bastante alerta, ya que el caballo no parecía poder aguantar todo el peso y hizo varios amagos de caer. Tras llegar al refugio y comer algo conocí Daniel y su encantadora familia. Todo era increíble sólo que no había escaladores a la vista y Daniel tiene un proyecto todavía pendiente, se llama Zenon y tiene 2 años…
Al final del día conocí a unos amigos Chilenos que estaban abriendo una ruta en el anfiteatro, Diego y Mike. Se marchaban en un par de días aunque Mike volvía pronto.. su ansia por nuevas aperturas no le dejaba dormir tranquilo.
Me fui a dormir contento por haber llegado al fin. Daba igual escalar o no. El propósito de la visita era conocer la zona aunque en el fondo... ahhhhhh!!! ¡Tanta roca y tanto sol y no tengo nadie para escalar!
Al día siguiente fui a escalar a Pared Seca con los chilenos. Es una zona a 30 min. del refugio con vías de deportiva, algo de trad y lo más importante.. un techo enorme para los días de lluvia. No llovía, hacia un sol fulminante, pero es lo más accesible para quitar el mono de colgarse. Las vías allí son muy buenas, la verdad es que las fotos no las hacen justicia, y rondan desde el 6a hasta el 8a y algún proyecto por encadenar todavía.. Esa noche cocine yo, algo de puchero para variar, lentejas. Tristemente sin chorizo, morcilla o grasa alguna.. Súbitamente y en medio de la cena apareció un alma desamparada, toda sudada y maloliente. Cuando se acercó a la luz de las velas y conseguí verle el rostro no me lo podía creer... era Pau!!! Eh qué bueno!! Venía destrozado del camino así que le hicimos un sitio y ceno a gusto... supongo. Tronco que bueno que hayas venido!! Lo mismo pensaba el, ya que en definitiva venía como yo, con ganas de conocer pero sin ninguna esperanza de poder hacer algo más. Al día siguiente empezó la faena.. decidimos ir a la Junta y hacer una de las clásicas para entrar en calor, ‘CampFarm’ (500mts/6c+). Es una vía bastante buena que por lástima no hace cumbre. Los primero 60 mts es una largazo de placa que por supuesto me di yo. Increíblemente bueno y lo más duro de la vía. Sobretodo cuando fluyen ríos a los lados y tienes que ir esquivándolos. Fue difícil si no imposible mantener los gatos secos y la placa tuvo un + de dificultad... Los siguientes largos todos buenísimos a excepción del tercero que estaba demasiado sucio (no nos habíamos acostumbrado todavía a la excesiva vegetación que lo cubre todo!!). Llegamos al último largo y justo arranco a llover. Empezábamos a experimentar lo que era Cochamó.. pero la primera escalada estaba hecha. Bajamos empapados y con las cuerdas arrastrándose por todos los charcos de la pared pero con una sonrisa en la cara.
Pasaron unos días hasta que conseguimos, por el tiempo, volver a escalar. Esta vez el objetivo era algo más ambicioso, íbamos a por una de las clásicas del cerro Trinidad.. ‘Bienvenidos a mi Insomnio’ 940 mts 6c. Mucha fisura, arrastradas de chimenea y algo de placa. En total 20 largos y la mayoría de sexto grado con varios de 6c.
Partimos hacia la base del Trinidad con varios croquis pero con una idea clara, fuera lo que fuese, iba a ser increíble hacer cumbre allí!. Nos perdimos para coger el principio de la senda nada mas cruzar el rió Cochamó y estuvimos subiendo casi una hora en balde. Acabamos en medio de la jungla, arrastrándonos entre helechos, árboles, juncos y bambúes intentando discernir por donde coño iba el camino. En el suelo había huella pero parecía imposible que alguien humano pudiese ir por allí con un macuto. Efectivamente, al final llegamos a la conclusión de que el camino lo habían hecho las vacas y decidimos bajar casi hasta abajo de nuevo. La mala leche iba creciendo. Cuando en un ambiente tan húmedo intentas abrir camino entre tanta vegetación y telarañas sin la certeza de ir bien encaminado la crispación se acrecienta bastante. El caso es que al final encontramos el camino correcto y empezamos a subir.. pero lógicamente estábamos algo más cansados de lo que debiéramos. Después de unas horas llegamos al fin a la base de la pared. La idea de escalar una ruta más cortita ese mismo día había desaparecido de nuestra cabeza. Teníamos que montar el campamento y recoger leña por si acaso llovía.. cosa que no era de extrañar. Además, la idea de descansar e intentar escalar ‘Insomnio’ al día siguiente nos motivaba bastante. Esa noche tocó fueguecito y menos mal, porque fue el único que pudimos hacer en los siguientes 2 días.... llovió sin parar! El vivac improvisado con un par de lonas y plásticos no era suficiente así que pasamos unos ratos agradables disfrutando del confort de mi carpa de 1.50 X 2mts. Pasados los 2 días de rigor decidimos bajar ya que aunque cambiase el tiempo e hiciese bueno no daba tiempo a secar la pared y nos quedábamos sin comida. Volvíamos al calor del refugio, al pan integral de Silvina y en definitiva todo menos estar encerrados en la carpa! Eso si, todo se quedó preparado para el próximo pegue...
Hicimos bien ya que no paró de llover en unos cuantos días, pero aprovechamos el tiempo e hicimos un gran descubrimiento.. no teníamos que resignarnos a la dieta de la pasta y el arroz. Encontramos unos manzanos y unos ciruelos así que estuvimos haciendo compotas y mermeladas. Además de varias jornadas de horneo de pan. Para cuando el buen tiempo llego estábamos preparados y con la despensa llena.
Decidimos salir de nuevo sin mucho ánimo de que fuera a aguantar. Esta vez conocíamos el camino y llegamos sin problemas.. casi sin cansarnos. Para que no nos sintiésemos como hacia unos días, decidimos aprovechar la ausencia de lluvia y meternos del tirón a escalar asi que picamos algo rápido y nos fuimos a la canal del Trinidad para escalar la ‘Velebit’ 500mts y en teoría 6c+. Descubrimos un muro lleno de posibilidades con líneas hermosísimas aunque nuestra elección no tocaba ninguna de ellas. Cuando llegábamos a las reuniones y teníamos que decidir por dónde iba la ruta, nunca iba por donde nos habría gustado que fuese, pero en lo general la disfrutamos mucho y era bonita. Nos pareció bastante más fácil de lo que figuraba en los croquis. En teoría tenía un largo de 6c y otro de 6c+ pero nos pareció mas como 6b y 6b+. Llegamos a la cumbre casi de noche y aunque existía un camino muy fácil para bajar haciendo un único rapel no lo encontramos y terminamos bajando por una canal angosta y húmeda. Tuvimos que hacer varios rápeles y en uno de ellos pasó lo que estaba temiendo... se atasco la cuerda. Desalentados, cansados y con pocas ganas de intentar escalar una chimenea mojadísima y desplomada de noche decidimos seguir con la cuerda que gratamente habíamos recuperado (íbamos por supuesto con cuerdas gemelas). Después de un destrepe maratoniano bajamos a la canal solo que un Km. mas abajo.. jajaja. En resumen, llegamos a la carpa rotos otra vez...
Al día siguiente amaneció increíblemente soleado y estábamos mordiéndonos las uñas ya que si o si teníamos que ir a por el material abandonado. Esta vez, de día, vimos por dónde bajaba el destrepe original del Trinidad y por dónde habíamos bajado nosotros... jajaja increíble. Recuperamos la cuerda y volvimos al campo base. Sólo en eso tardamos unas 7 horas... Joder! Hemos desaprovechado un día de buen tiempo en recuperar la cuerda... a ver cómo amanece mañana...
Fue una noche dura que hizo justicia al nombre de la vía que queríamos probar, ‘Bienvenidos a mi insomnio’. No pudimos dormir en toda la noche y a las 5 de la mañana el despertador no hizo falta, ya estábamos despiertos hacia un rato. El tiempo aguantaba, había estrellas en el cielo y la emoción de poder meternos al fin en la vía nos tenía medio locos. A las 6 estábamos listos para escalar pero no había luz! Pau, me da igual! Vamos ya que yo prefiero que sobre tiempo para la bajada... son 940 mts, 20 largos y no tenemos buenas experiencias en tiempos record precisamente. Nos costó encontrar el principio de la vía ya que había que hacer una trepada de 3 /4 grado para llegar al primer largo pero al final encontramos el arbolito que identificaba el comienzo de la vía. Con diferencia fue la vía más bonita, la cumbre más bella y la satisfacción más grata. Fisuras, chimeneas, placas y algo de desplome con canto.. era perfecta. Todo protegiendo ha excepción de dos largos de placa que tenían spits. Fuimos perfectamente a lo largo de los casi 1000 mts de pared sin perdernos ni una vez. Hicimos cumbre unas 13 horas después y el corazón se nos lleno de gozo y alegría a los dos. Habíamos escalado una gran clásica en un tiempo muy bueno, era de día y podíamos ver el espectáculo Osorno, Tronador, Frey.. era hermoso. No bajamos la guardia ya que todavía teníamos que encontrar el camino de vuelta, pero esta vez llevábamos la lección más aprendida. En 40 minutos estábamos en la canal con todo el material y fumándonos el cigarro de la victoria. Ahora si! decía Pau, el sensato de la cordada jajaja.
Una noche más con hoguera y cielo estrellado... pero que es esto!? Ya todo daba igual. Teníamos la sensación de haber cumplido ya en demasía... todo lo que viniese después, sería un regalo aunque realmente, todo lo que ya habíamos vivido ya lo era. Gracias Pacha.
Noche feliz, felices sueños y al día siguiente... sol! Buenísimo! Vamos al rió a bañarnos y a ver esa ruta del Gorila que tenemos fichada... ‘Buen viaje’.
Llegamos a la base de la pared en 30 minutos, descubriendo pozas y cascadas por el camino y dejándolas pendientes para después... estábamos demasiado ansiosos por ver la vía, la línea era tan buena! En efecto, la vía era buenísima y aunque con la escalada anterior se nos habían ido algunas ganas...se recuperaron pronto. El día fue realmente de descanso. Agua gélida y sol aplomo nos recuperaron rápidamente. Nos fuimos contentos a preparar la cena... habíamos recuperado las ganas y parecía que mañana haría bueno.
Otra noche de insomnio para mí mientras Pau no paraba de roncar. No se que me pasaba pero no conseguía dormir bien... serían los nervios. El día amaneció de nuevo bueno y simplemente nos costaba creerlo. Partimos pronto pero no tanto como para ‘Insomnio’. A las 9.30 estábamos escalando. No había croquis de la vía, sólo un dibujo en el refugio así que estábamos un poco inquietos. El primer largo estaba claro o eso creíamos ya que al final la ruta escogida no resulto ser ‘Buen viaje’ si no la ‘Italiana’ sin repetir hasta la fecha y abierta en los 90. Daniel nos contó que ‘Buen viaje’ no era mas de 6b+ y eso era lo único que sabíamos además de que en teoría había rápeles para poder bajar. Volviendo al primer largo. Un ristra de spits recorrían una placa entre dos fisuras. 60 mts justitos de placa perfecta con hueveritas y patatas romas, mas o menos 6a+ . Después 2 largos de fisura tumbada y abierta que tampoco eran difíciles alrededor de 6a. A partir de ahí empezaron las sorpresas, las reuniones de un solo spit y las tiradas duras de la vía. Varios 6b+/6c muy difíciles de proteger ya que las fisuras eran muy abiertas y estaban bastante sucias. Un leva abierta y la otra muy cerrada... en definitiva, pase las de Caín para poder ir avanzando por las chimeneas y las fisuras. Las conexiones entre fisuras estaban equipadas para pendular… supongo, pero intentamos liberarlas. Así que salieron largos duros de hasta 7a+ de placa (a mi modesto entender...) . En definitiva, una vía buenísima aunque mal equipada y sucia y sobretodo... sorprendente. Bajamos justo cuando se hizo de noche invirtiendo casi 11 horas en escalar 500 mts. Casi lo mismo que en escalar ‘Insomnio’!. Bajamos destrozados a la carpa y ya si, con la intención de desmontar el campamento y volver de nuevo al refugio.
Al día siguiente desmontamos todo, organizamos el vivac para los próximos que volvieran y bajamos al refugio. Nos encontramos con la mala noticia de que nuestros amigos chilenos se habían ido ya aunque habían abierto una nueva vía en una nueva pared de 300 mts. ¿Entendéis lo alucinante de este magnifico lugar? Puedo imaginar que es como si nos trasladásemos a Yosemite en los años 70 y observando el salathe wall dijésemos.. Mira esa línea! Y si abrimos por ahí? Pues así es Cochamó, increíble. Os lo recomiendo con creces si queréis calmar vuestra ansia de roca virgen y vuestra sed de aventura...
Hasta la próxima amigos....
El destino era realmente intrigante, Cochamó. Conocí este fantástico lugar gracias a la página web de uno de sus máximos admiradores y más fanáticos y entregados escaladores, Daniel (www.danzaenpiedra.com). El problema era que venía con más de un mes de retraso, la temporada suele ser en Febrero, y además sólo. Bueno, era uno de mis más anhelados destinos así que no me iba a echar atrás por tan efímeros detalles ¿no?. El caso es que al final llegué a Cochamó (pueblo) pero seguía encontrándome débil para poder hacer toda la caminata hasta llegar al refugio así que decidí hospedarme un día más. Al día siguiente con más fuerzas y la ayuda de un gaucho y sus caballos me dispuse a realizar el tramo final del viaje y adentrarme en el valle de Cochamó...
El viaje duro algo mas de 5 horas pero fue perfecto. Este lugar se caracteriza por la gran cantidad de lluvia y en cambio yo llegaba en un fabuloso día de sol sin una mota blanca en el cielo. El camino era alucinante. El valle de Cochamó se extiende hasta el paso del león, uno de los pasos naturales entre Chile y Argentina. Por ello, ha sido recorrido durante décadas por los campesinos y gauchos de la zona, moviendo ganado y porteando comida. El continuo paso de los animales y el grado de lluvia a horadado enormes canales entre el barro anchos para el justo paso de un caballo y con alturas muy a menudo superiores a dos metros. En este ambiente selvático y lleno de barro íbamos avanzando poco a poco y yo, bastante alerta, ya que el caballo no parecía poder aguantar todo el peso y hizo varios amagos de caer. Tras llegar al refugio y comer algo conocí Daniel y su encantadora familia. Todo era increíble sólo que no había escaladores a la vista y Daniel tiene un proyecto todavía pendiente, se llama Zenon y tiene 2 años…
Al final del día conocí a unos amigos Chilenos que estaban abriendo una ruta en el anfiteatro, Diego y Mike. Se marchaban en un par de días aunque Mike volvía pronto.. su ansia por nuevas aperturas no le dejaba dormir tranquilo.
Me fui a dormir contento por haber llegado al fin. Daba igual escalar o no. El propósito de la visita era conocer la zona aunque en el fondo... ahhhhhh!!! ¡Tanta roca y tanto sol y no tengo nadie para escalar!
Al día siguiente fui a escalar a Pared Seca con los chilenos. Es una zona a 30 min. del refugio con vías de deportiva, algo de trad y lo más importante.. un techo enorme para los días de lluvia. No llovía, hacia un sol fulminante, pero es lo más accesible para quitar el mono de colgarse. Las vías allí son muy buenas, la verdad es que las fotos no las hacen justicia, y rondan desde el 6a hasta el 8a y algún proyecto por encadenar todavía.. Esa noche cocine yo, algo de puchero para variar, lentejas. Tristemente sin chorizo, morcilla o grasa alguna.. Súbitamente y en medio de la cena apareció un alma desamparada, toda sudada y maloliente. Cuando se acercó a la luz de las velas y conseguí verle el rostro no me lo podía creer... era Pau!!! Eh qué bueno!! Venía destrozado del camino así que le hicimos un sitio y ceno a gusto... supongo. Tronco que bueno que hayas venido!! Lo mismo pensaba el, ya que en definitiva venía como yo, con ganas de conocer pero sin ninguna esperanza de poder hacer algo más. Al día siguiente empezó la faena.. decidimos ir a la Junta y hacer una de las clásicas para entrar en calor, ‘CampFarm’ (500mts/6c+). Es una vía bastante buena que por lástima no hace cumbre. Los primero 60 mts es una largazo de placa que por supuesto me di yo. Increíblemente bueno y lo más duro de la vía. Sobretodo cuando fluyen ríos a los lados y tienes que ir esquivándolos. Fue difícil si no imposible mantener los gatos secos y la placa tuvo un + de dificultad... Los siguientes largos todos buenísimos a excepción del tercero que estaba demasiado sucio (no nos habíamos acostumbrado todavía a la excesiva vegetación que lo cubre todo!!). Llegamos al último largo y justo arranco a llover. Empezábamos a experimentar lo que era Cochamó.. pero la primera escalada estaba hecha. Bajamos empapados y con las cuerdas arrastrándose por todos los charcos de la pared pero con una sonrisa en la cara.
Pasaron unos días hasta que conseguimos, por el tiempo, volver a escalar. Esta vez el objetivo era algo más ambicioso, íbamos a por una de las clásicas del cerro Trinidad.. ‘Bienvenidos a mi Insomnio’ 940 mts 6c. Mucha fisura, arrastradas de chimenea y algo de placa. En total 20 largos y la mayoría de sexto grado con varios de 6c.
Partimos hacia la base del Trinidad con varios croquis pero con una idea clara, fuera lo que fuese, iba a ser increíble hacer cumbre allí!. Nos perdimos para coger el principio de la senda nada mas cruzar el rió Cochamó y estuvimos subiendo casi una hora en balde. Acabamos en medio de la jungla, arrastrándonos entre helechos, árboles, juncos y bambúes intentando discernir por donde coño iba el camino. En el suelo había huella pero parecía imposible que alguien humano pudiese ir por allí con un macuto. Efectivamente, al final llegamos a la conclusión de que el camino lo habían hecho las vacas y decidimos bajar casi hasta abajo de nuevo. La mala leche iba creciendo. Cuando en un ambiente tan húmedo intentas abrir camino entre tanta vegetación y telarañas sin la certeza de ir bien encaminado la crispación se acrecienta bastante. El caso es que al final encontramos el camino correcto y empezamos a subir.. pero lógicamente estábamos algo más cansados de lo que debiéramos. Después de unas horas llegamos al fin a la base de la pared. La idea de escalar una ruta más cortita ese mismo día había desaparecido de nuestra cabeza. Teníamos que montar el campamento y recoger leña por si acaso llovía.. cosa que no era de extrañar. Además, la idea de descansar e intentar escalar ‘Insomnio’ al día siguiente nos motivaba bastante. Esa noche tocó fueguecito y menos mal, porque fue el único que pudimos hacer en los siguientes 2 días.... llovió sin parar! El vivac improvisado con un par de lonas y plásticos no era suficiente así que pasamos unos ratos agradables disfrutando del confort de mi carpa de 1.50 X 2mts. Pasados los 2 días de rigor decidimos bajar ya que aunque cambiase el tiempo e hiciese bueno no daba tiempo a secar la pared y nos quedábamos sin comida. Volvíamos al calor del refugio, al pan integral de Silvina y en definitiva todo menos estar encerrados en la carpa! Eso si, todo se quedó preparado para el próximo pegue...
Hicimos bien ya que no paró de llover en unos cuantos días, pero aprovechamos el tiempo e hicimos un gran descubrimiento.. no teníamos que resignarnos a la dieta de la pasta y el arroz. Encontramos unos manzanos y unos ciruelos así que estuvimos haciendo compotas y mermeladas. Además de varias jornadas de horneo de pan. Para cuando el buen tiempo llego estábamos preparados y con la despensa llena.
Decidimos salir de nuevo sin mucho ánimo de que fuera a aguantar. Esta vez conocíamos el camino y llegamos sin problemas.. casi sin cansarnos. Para que no nos sintiésemos como hacia unos días, decidimos aprovechar la ausencia de lluvia y meternos del tirón a escalar asi que picamos algo rápido y nos fuimos a la canal del Trinidad para escalar la ‘Velebit’ 500mts y en teoría 6c+. Descubrimos un muro lleno de posibilidades con líneas hermosísimas aunque nuestra elección no tocaba ninguna de ellas. Cuando llegábamos a las reuniones y teníamos que decidir por dónde iba la ruta, nunca iba por donde nos habría gustado que fuese, pero en lo general la disfrutamos mucho y era bonita. Nos pareció bastante más fácil de lo que figuraba en los croquis. En teoría tenía un largo de 6c y otro de 6c+ pero nos pareció mas como 6b y 6b+. Llegamos a la cumbre casi de noche y aunque existía un camino muy fácil para bajar haciendo un único rapel no lo encontramos y terminamos bajando por una canal angosta y húmeda. Tuvimos que hacer varios rápeles y en uno de ellos pasó lo que estaba temiendo... se atasco la cuerda. Desalentados, cansados y con pocas ganas de intentar escalar una chimenea mojadísima y desplomada de noche decidimos seguir con la cuerda que gratamente habíamos recuperado (íbamos por supuesto con cuerdas gemelas). Después de un destrepe maratoniano bajamos a la canal solo que un Km. mas abajo.. jajaja. En resumen, llegamos a la carpa rotos otra vez...
Al día siguiente amaneció increíblemente soleado y estábamos mordiéndonos las uñas ya que si o si teníamos que ir a por el material abandonado. Esta vez, de día, vimos por dónde bajaba el destrepe original del Trinidad y por dónde habíamos bajado nosotros... jajaja increíble. Recuperamos la cuerda y volvimos al campo base. Sólo en eso tardamos unas 7 horas... Joder! Hemos desaprovechado un día de buen tiempo en recuperar la cuerda... a ver cómo amanece mañana...
Fue una noche dura que hizo justicia al nombre de la vía que queríamos probar, ‘Bienvenidos a mi insomnio’. No pudimos dormir en toda la noche y a las 5 de la mañana el despertador no hizo falta, ya estábamos despiertos hacia un rato. El tiempo aguantaba, había estrellas en el cielo y la emoción de poder meternos al fin en la vía nos tenía medio locos. A las 6 estábamos listos para escalar pero no había luz! Pau, me da igual! Vamos ya que yo prefiero que sobre tiempo para la bajada... son 940 mts, 20 largos y no tenemos buenas experiencias en tiempos record precisamente. Nos costó encontrar el principio de la vía ya que había que hacer una trepada de 3 /4 grado para llegar al primer largo pero al final encontramos el arbolito que identificaba el comienzo de la vía. Con diferencia fue la vía más bonita, la cumbre más bella y la satisfacción más grata. Fisuras, chimeneas, placas y algo de desplome con canto.. era perfecta. Todo protegiendo ha excepción de dos largos de placa que tenían spits. Fuimos perfectamente a lo largo de los casi 1000 mts de pared sin perdernos ni una vez. Hicimos cumbre unas 13 horas después y el corazón se nos lleno de gozo y alegría a los dos. Habíamos escalado una gran clásica en un tiempo muy bueno, era de día y podíamos ver el espectáculo Osorno, Tronador, Frey.. era hermoso. No bajamos la guardia ya que todavía teníamos que encontrar el camino de vuelta, pero esta vez llevábamos la lección más aprendida. En 40 minutos estábamos en la canal con todo el material y fumándonos el cigarro de la victoria. Ahora si! decía Pau, el sensato de la cordada jajaja.
Una noche más con hoguera y cielo estrellado... pero que es esto!? Ya todo daba igual. Teníamos la sensación de haber cumplido ya en demasía... todo lo que viniese después, sería un regalo aunque realmente, todo lo que ya habíamos vivido ya lo era. Gracias Pacha.
Noche feliz, felices sueños y al día siguiente... sol! Buenísimo! Vamos al rió a bañarnos y a ver esa ruta del Gorila que tenemos fichada... ‘Buen viaje’.
Llegamos a la base de la pared en 30 minutos, descubriendo pozas y cascadas por el camino y dejándolas pendientes para después... estábamos demasiado ansiosos por ver la vía, la línea era tan buena! En efecto, la vía era buenísima y aunque con la escalada anterior se nos habían ido algunas ganas...se recuperaron pronto. El día fue realmente de descanso. Agua gélida y sol aplomo nos recuperaron rápidamente. Nos fuimos contentos a preparar la cena... habíamos recuperado las ganas y parecía que mañana haría bueno.
Otra noche de insomnio para mí mientras Pau no paraba de roncar. No se que me pasaba pero no conseguía dormir bien... serían los nervios. El día amaneció de nuevo bueno y simplemente nos costaba creerlo. Partimos pronto pero no tanto como para ‘Insomnio’. A las 9.30 estábamos escalando. No había croquis de la vía, sólo un dibujo en el refugio así que estábamos un poco inquietos. El primer largo estaba claro o eso creíamos ya que al final la ruta escogida no resulto ser ‘Buen viaje’ si no la ‘Italiana’ sin repetir hasta la fecha y abierta en los 90. Daniel nos contó que ‘Buen viaje’ no era mas de 6b+ y eso era lo único que sabíamos además de que en teoría había rápeles para poder bajar. Volviendo al primer largo. Un ristra de spits recorrían una placa entre dos fisuras. 60 mts justitos de placa perfecta con hueveritas y patatas romas, mas o menos 6a+ . Después 2 largos de fisura tumbada y abierta que tampoco eran difíciles alrededor de 6a. A partir de ahí empezaron las sorpresas, las reuniones de un solo spit y las tiradas duras de la vía. Varios 6b+/6c muy difíciles de proteger ya que las fisuras eran muy abiertas y estaban bastante sucias. Un leva abierta y la otra muy cerrada... en definitiva, pase las de Caín para poder ir avanzando por las chimeneas y las fisuras. Las conexiones entre fisuras estaban equipadas para pendular… supongo, pero intentamos liberarlas. Así que salieron largos duros de hasta 7a+ de placa (a mi modesto entender...) . En definitiva, una vía buenísima aunque mal equipada y sucia y sobretodo... sorprendente. Bajamos justo cuando se hizo de noche invirtiendo casi 11 horas en escalar 500 mts. Casi lo mismo que en escalar ‘Insomnio’!. Bajamos destrozados a la carpa y ya si, con la intención de desmontar el campamento y volver de nuevo al refugio.
Al día siguiente desmontamos todo, organizamos el vivac para los próximos que volvieran y bajamos al refugio. Nos encontramos con la mala noticia de que nuestros amigos chilenos se habían ido ya aunque habían abierto una nueva vía en una nueva pared de 300 mts. ¿Entendéis lo alucinante de este magnifico lugar? Puedo imaginar que es como si nos trasladásemos a Yosemite en los años 70 y observando el salathe wall dijésemos.. Mira esa línea! Y si abrimos por ahí? Pues así es Cochamó, increíble. Os lo recomiendo con creces si queréis calmar vuestra ansia de roca virgen y vuestra sed de aventura...
Hasta la próxima amigos....
4 Comments:
Hi Handsome,
woh, these pictures are great. Cannot understand a word of your story but the pictures said a lot! Enjoy yourself and be carefull.
muchos besos (is that proper spanisch?)
Femke
Hola Rogelio,
Aunque no lo creas da una envidia (sana) ver por donde te mueves, lo de subir por las rocas como que no ... pero quien fuera joven para hacer esas cosas :P .
Disfrútalo y cuando vuelvas nos tomamos unas cañitas (con algo para picar)
Un saludo
Julián
Hola Roger
Me alegro de que estñes viviendo esta "peazo" experiencia.
Disfrútalo a tope
Susana
Hola Roger, soy ales, un colega de Javi Clos. Te escribo porque en breve tengo pensado ir a sudamerica y me gustaria que me facilitases algo de informacion si fuese posible. Si tienes tiempo escribeme a nancisclam[arroba]hotmail.com
Un saludo, ALes
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